
Pese a todo, a mi voluntad de resistirlo, es inutil poner distancias y tiempo,
gotas de ambrosìa se han alojado en el alma,
y tu nombre sube a mis labios, pese,
pese a todo mi entendimiento.
Un sabor a miel y un sabor a hiel
han abierto una puerta que al cruzar somos
ventura, hermoso inspirar
y la màs grande posesiòn nutrido de gloria
que mi mente aùn no logra comprender.
Cuanto quisiera mirar de frente a este
hermoso despertar, pero me invade el temor
porque sè que estoy navegando en fuertes
remolinos y quisiera dejarlo todo,
dejarlo caer en el vacìo...pero...¿còmo?...
si amando se siembra alegrìas, optimismo
y dorados sueños.
Contigo el sol entra a mi alma iluminàndolo todo,
auyenta la tristeza, y yo ansìo besar tus labios,
rozar tus manos que el vigor de las tuyas
hace màs fuerte las mìas.
A veces no puedo mirar de frente porque
la vida me ha colocado ante dos caminos,
bajo las alas de una amor prohibido pero no
quiero negarme un solo instante de dicha,
dejarla pasar serìa desfallecer y morir
y no quiero destruir ni la esperanza
de la esperanza.
Tantas veces entre làgrimas y sùplicas
he soplado para mantener la luz, para hacer llana
la vida, buena y amable en el afàn de ser
generosa y maternal, buscando una mirada,
un acuerdo, un beso, pero mi voluntad a
sufrido ante las tempestades de la vida y a
abierto surcos dejando caer espinas que
han marcado la frente.
Hoy sin proponèrmelo, me sorprendiò este
magnìfico sentimiento de ensueño...lìcito o
ilìcito, que màs da si lo importante es
amar y vivir.
Hemos arrojado una piedra en aguas tranquilas
de una fuente producièndo aureolas de
ondas lìquidas que se pierden en la orilla
humedeciendo la tierra donde brota la hierba.
En tus besos, en mis besos, entre caricias
y ternuras mil, el amor es la ùnica
dicha perfecta porque el llena el espìritu
de ansias, aleja de sì a inquietud amarga de
la duda y la vacilaciòn y hace que la vida se
deslice màs còmoda y embellecedora.
Consuelo.